Siete de la mañana, su despertador pitaba, como un dolor agudo en la sien. "Diez minutos más, por favor" Apagó el despertador y se dio media vuelta.
Diez minutos más tarde su teléfono, situado en la mesilla se encendió. Tenía un mensaje.
"Mierda, mierda, mierda, es lunes. Como no me vista rápido no llego" El brillo del móvil afortunadamente le había despertado, pero no le hizo caso. Se levantó de un brinco, se desnudó y comenzó a mirar su armario de arriba a abajo, como cada mañana.
Cogió unos leggins, una camiseta cualquiera, sus botas granate, de esas que todo el mundo hablaba, un regalo de su padre desde Italia, de hacía un año, aún no se llevaban, pero ahora que sí, las había cogido algo de manía. Aún así se las puso, su cazadora militar y listo. La apoyó en el mueble de la entrada y se fue a la cocina a desayunar mientras repasaba algunos apuntes del ordenador.
El móvil se volvió a encender, pero estaba en su mesilla y ella en la cocina. Seguía repasando algunos apuntes para no perderse en las clases del día.
Tostada, leche, un zumo. Lo de siempre. Recogió los platos y fue al baño a terminar de prepararse.
Las siete y media, tardaba cuarto de hora en llegar hasta su universidad y entraba a las ocho.
Se hizo una trenza, se lavó, se maquilló disimuladamente; lista.
Cogió su cartera con su ordenador, un libro para leer en el recreo, su iPod, algo de dinero y finalmente el móvil.
Cerró la puerta y salió.
Hacía ya algo de frío, tenía esperanza de que a media mañana hiciera mejor. Se puso los cascos y seleccionó el aleatorio, Ludovico. "Bien" Se dijo.
Desbloqueó el móvil y miró sus mensajes. "Vaya, no lo recordaba, antes se encendió, a ver"
Miró los mensajes, eran de un número que le sonaba, pero no le tenía guardado.
Buenos días, estarás dormida, o preparándote para ir a clase, pero quería darte las gracias por ayer, por disculparte y volver a aparecer. Buen día.
Ah, y espero que te guste el libro.
Sonrió, "qué chico tan majo, de verdad"
***
Cansada, agotada, hasta el portátil le pesaba, eran las tres, tocaba comer. Tardó más de lo habitual en llegar a casa, se había parado a leer un rato en un banco cerca de la plaza de la universidad.
Cuando llegó a casa, se cambió de ropa, un chándal para estar más cómoda y se hizo la comida; macarrones y ensalada.
Tenía clase de pintura a las seis, tenía hasta entonces tiempo para ensayar o estudiar. Los exámenes eran en dos meses.
No tardó mucho en terminar de comer, fregó lo del desayuno y la comida y se sentó en su mesa de estudio, en su habitación a estudiar lo que habían dado por la mañana.
La carrera de periodismo era preciosa, muy bonita y más si te encanta lo que haces, le encantaba.
Estudiando hasta las cinco y media, era hora de cambiarse de nuevo para ir a pintar dos horitas, le apetecía, más que de costumbre. Y la verdad, siempre tenía muchas ganas de ir.
Se deshizo el moño que se había hecho para estudiar y se volvió a trenzar el pelo, se puso una chaqueta, una pequeña mochila con dinero, su libro, el móvil y el iPod y salió.
La academia estaba más o menos a diez minutos, iba con tiempo, paso lento y disfrutando de las canciones que el aleatorio le había dado. Fijándose en la gente que pasaba, con prisas, gente en grupo, tomando algo en un bar, charlando, parejas, todo lleno de parejas.
"Me encantaría tener novio, pero cuando he tenido, me he cansado porque no es como yo, ojalá hubiera alguien como yo y poder pasar la vida con él, sería maravilloso"
Seis menos cinco, llamó a la puerta de la academia para que la abriesen. Entró, atravesó dos pasillos y llegó al estudio donde pintaba. Entró.
Como siempre los buenos días, ella era la más joven y admiraba mucho a la gente mayor que iba a pintar, y cómo pintaba. Pero notó la presencia de alguien más, estaba en uno de los caballetes de madera, al lado uno libre, dejó sus cosas en la silla del de al lado y fue a por su lienzo.
Lo colocó, se lo colocó para ella, a su altura y sacó las cosas de su maletín que estaba en el estudio.
El joven miró un segundo su rostro y un choque inmediato de miradas.
-Pero, ¡Yo te conozco!
¿En serio? ¿Casualidad? ¿Qué es eso de las casualidades?
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