sábado, 15 de febrero de 2014

Actuar antes de dormir

Había perdido la noción del tiempo, caminaba con la cabeza baja mirándose los pies, empapado bajo la lluvia, aislado del mundo por la música que salía de sus auriculares, como siempre.
No paraba de darle vueltas, esa chica se le había quedado mirando, esa chica había aparecido allí por casualidad, justo ese día en que él estaba a punto de acabar un libro que le encantaba y que no pudo acabar por la distracción que le había provocado la silueta de aquella mujer.
Él era un cliente habitual y no la había visto nunca, justo ese día. Sabía que le estaba mirando sin siquiera haber levantado la cabeza, sabía que por un momento a ella le importaba sin siquiera haber intercambiado palabra.

Se detuvo. Era de noche, muy de noche y prácticamente las calles se hallaban vacías. Ya no corrían ni las almas y las nubes tapaban la Luna.
No sentía frío, estaba acostumbrado.

Llegó a su portal y ella seguía en su cabeza. Pensaba cómo se había podido fijar si la luz no era abundante y el reclamaba la soledad vistiendo de negro. Había que buscarle para mirarle, algo debió llamar su atención.
Se sentó en la cama y desplegó el post-it que sujetaba fuertemente desde que había salido del bar por segunda vez.
Buscó el Twitter y cotilleó un poco a aquella señorita. Escribía, al parecer pintaba y tocaba el piano, una artista vaya. Por un momento dudó si dar el paso y estuvo al menos media hora observando solo la foto y la biografía.

Decidió leer un poco pero de tanto pensar le dolía la cabeza, se metió en la cama, puso el móvil a cargar como cualquier simple noche y se tumbó.

*  *  *

Llevaba un buen rato tumbado y no podía dormir, le faltaba algo, algo por hacer.
Levantó la cabeza, miro a su mesilla, cogió el móvil y le dio a "seguir" a aquella cuenta de Twitter inesperada. 

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